Inflación: Escenario actual

La inflación es el término más oído en los últimos meses, siendo de vital importancia para encarar la gestión personal de nuestros ahorros, sobre todo, a efectos de poder adquisitivo.

Dicho concepto es un término variable en función de su medición, por ello vamos a utilizar la inflación de la Unión Europea como referencia.

 

La inflación general tiene la siguiente composición y pesos:

 

Como se observa, la energía tiene un peso en torno al 10%, residual frente a sus relativos.

 

Sin embargo, el elemento que aporta el mayor porcentaje de inflación en la actualidad en la Zona Euro es la energía:

 

Excluyendo este elemento de naturaleza volátil -se aprecia claramente en el gráfico-, el resto de los elementos tienen una inflación más normalizada respecto a su media histórica. Por ello, se suele utilizar la inflación subyacente, que excluye los elementos volátiles como energía o alimentos.

 

Todo esto nace por una desconexión entre una incipiente demanda global y suficiente producción energética, derivada de la crisis de la Covid-19, agravada en países con mayor dependencia energéticas (ej. España).

 

A su vez, nos gustaría resaltar la siguiente pieza del dominó: el transporte.

 

Y es aquí donde queremos incidir, en la importancia del abastecimiento de mercancías procedentes de los mayores puertos del mundo y que son los principales responsables de que al resto de los países no les falten bienes.

 

Alrededor del 80% de los bienes que consumimos en el mundo se transportan por vía marítima, según estimaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. El coste de importar productos desde los puertos principales al resto del mundo se ha disparado.

 

«Si antes pagabas US$2.000 por mover un contenedor desde China a la costa oeste de Estados Unidos, ahora tienes que pagar US$20.000.»

 

Detrás del espectacular aumento del valor de los fletes marítimos está la llamada «crisis de los contenedores», es decir, una insólita escasez de espacio fruto de años de infrainversión. La inflación es inevitable: desde la cesta de la compra hasta cualquier adquisición de naturaleza discrecional.

 

INVERTIR EN ESCENARIOS DE INFLACIÓN Y POLÍTICA MONETARIAS EXPANSIVAS

 

Las variables para interpretar en el escenario actual son:

 

A) Crecimiento: /NO

 

La mayor parte de las compañías del índice S&P 500 han batido sus expectativas de beneficios. Esto ya es algo conocido a nivel «micro» por el común de los inversores.

Indicadores adelantados de ciclo económico como pedidos manufactureros, demanda de vehículos pesados (ej. camiones), diferentes datos de confianza (Euro, EE.II.) siguen una tendencia alcista.

Por último, datos agregados de masa monetaria (ej. M1) o la pendiente de la curva de Renta Fija Gobierno siguiente señalando un escenario macro positivo. Descartamos un crecimiento lánguido en el corto plazo, aunque siempre vigilantes debido al dinamismo de la economía.

 

B) Inflación: /NO

 

La inflación está repuntando, algo pretendido por las autoridades monetarias tras las políticas monetarias/fiscales expansivas. Dicho inflación es favorable para sufragar el incremento de la deuda.

La siguiente cuestión es si su extensión será coyuntural o estructural. Realmente es algo tan complejo de predecir que ni las propias autoridades monetarias pueden dar un margen certero sobre dichos umbrales, dado que es muy dependiente de la velocidad de circulación del dinero: Ej. tengo disponible 1.000 uds. monetarias para consumir, pero pospongo mi decisión de compra cuando se resuelva la crisis de escasez de chips. En cualquier caso, trabajamos sobre un escenario con una inflación más normalizada respecto a estos últimos años, pensamos que hay ciertos factores que han cambiado respecto a la época pre-covid: políticas monetarias más agresivas, políticas fiscales y cuestionamiento del fenómeno globalización.

 

Activos de No-Riesgo ¿rentabilidad real (tras inflación) positiva actualmente?: SÍ/NO.

 

Primero, habría que definir qué es el activo sin riesgo:

¿Es el bono español, alemán? ¿O realmente deberíamos utilizar la referencia americana con el «Treasury»? A modo ilustrativo vamos a utilizar la referencia española al ser de uso común para el inversión nacional.

El bono español a dos años cotiza a inicios de noviembre en torno al -0,657% mientras que la inflación general en la Eurozona se situó en octubre de 2021 en 4,1%. Manteniendo ambas variables constantes, cada año el inversor perdería a efectos reales un montante de:-4,757%.

 

Se deduce que el activo sin riesgo tiene tanto una rentabilidad nominal negativa u, por supuesto, una rentabilidad real incluso peor. Por añadir un toque de humor a tal dantesca situación y en referencia a nuestros hitos cinematográficos nacionales, podríamos titular tal situación económica como «No habrá paz para los más conservadores».

 

¿QUÉ HACER? UNA RESPUESTA A UNA NECESIDAD

 

Ante tal escenario, el reto es mayor actualmente en los posicionamientos más conservadores -en algunos bancos incluso cobran por tener dinero en cuenta corriente-, pero debemos tener en cuenta que no podemos cambiar el perfil de riesgo solo por el escenario coyuntural económico. No queremos que un inversor conservador se convierta en agresivo.

 

Por ello, hay que tener carteras con diferentes fuentes de retorno.

 

Nuestra visión en cuanto a Renta Variable y a la exposición sectorial:

 

Como muestra el cuadro, nos posicionaremos en activos que puedan verse favorecidos del crecimiento de la economía y que sean capaces de trasladar la inflación a su cuenta de resultados. Por ello, el componente cíclico será indispensable en este retorno. No solo en relación con un crecimiento/inflación creciente, sino también por unas valoraciones más atractivas (en relativo) frente a un mercado complaciente.

 

En la Renta Fija, debemos entender que hay activos que no nos dan actualmente unas rentabilidades (reales) positivas, pero sí nominales. Otorgamos a fondos con mandatos flexibles la capacidad de hallar esa «yield» en mercados de bonos más nicho, mientras guarden una lógica rentabilidad-riesgo apropiada.

 

Dentro de este tipo de activo (Renta Fija), tendremos un mayor riesgo de crédito compensado con activos «Investment Grade» menos rentables, aplicando la denominada estrategia Barbell, siendo la combinación de dos extremos la fuente de nuestro equilibrio.