Depósitos estructurados: qué son y qué ventajas tienen

Los depósitos a plazo fijo son la opción por excelencia del ahorro conservador. Para quienes buscan algo más de rentabilidad y sacar partido al capital inicial invertido, existen desde hace años los depósitos estructurados o y ahora también su hermano mayor: el depósito combinado.

 

Qué es un depósito estructurado

 

Un depósito tradicional es como un préstamo al banco. La entidad acuerda entregar al ahorrador el dinero invertido más una rentabilidad previamente pactada a cambio de depositar su dinero en el banco durante un periodo de tiempo concreto. Normalmente cuanto más largo es el periodo, mayor tienden a ser estos beneficios.

 

Un depósito estructurado es un producto que combina la inversión del plazo fijo y de la renta variable. Para lograrlo utiliza una estructura que normalmente incluye, por un lado, un depósito bancario tradicional y, por otro, uno o varios activos subyacentes al que está vinculado el rendimiento del depósito. Esto hace que la rentabilidad de estos productos sea variable. Por eso mismo también se denominan depósitos estructurados o depósitos referenciados.

 

Un depósito estructurado tradicional normalmente asegura el capital invertido durante el plazo pactado, pero no una rentabilidad fija. La traducción es que recuperará la inversión, pero no conocerá el beneficio que obtiene hasta el final del plazo. En ese momento sabrá si el subyacente ha cumplido las condiciones para poder obtener esa rentabilidad adicional, que normalmente suele ser limitada.

 

 

Cómo funciona un depósito estructurado

El funcionamiento del depósito estructurado para la parte variable del rendimiento es relativamente sencillo.

 

Para superar la rentabilidad de los depósitos tradicionales, este tipo de depósito bancario vincula su rendimiento a la evolución de algún índice bursátil o una cesta de acciones de una empresa, entre otros. Si llegada la fecha de vencimiento del depósito las acciones de referencia han cumplido las condiciones que marca el contrato, pagará la remuneración máxima ofrecida.

 

Esto lo consiguen asignando parte de la inversión a un plazo fijo tradicional y otra a un depósito referenciado. La parte negativa es que ese rendimiento mínimo suele ser muy reducido con relación al tiempo que es necesario conservar la inversión.

 

 

Ventajas de los depósitos estructurados

La seguridad es el gran principal de los depósitos estructurados, pero no el único.  Y es que trata de una inversión sin riesgo. En eso comparten las ventajas de los depósitos bancarios tradicionales.  Y es que los depósitos estructurados clásicos garantizan normalmente el capital invertido. El riesgo que asume se limita a la rentabilidad de la inversión.

 

Los ahorros destinados al depósito están garantizados a fecha del vencimiento. A esta garantía se suma la del Fondo de Garantía de Depósito (FGD), que asegura hasta 100.000 euros por usuario y entidad financiera en caso de quiebra del banco.

 

La segunda gran ventaja de los depósitos estructurados es el potencial de rentabilidad. Si se dan las condiciones que marca el contrato y los activos subyacentes evolucionan adecuadamente, el beneficio superará con creces al de un depósito tradicional.

 

 

Desventajas de los depósitos estructurados

Los depósitos estructurados también tienen sus puntos negros. Una de las características negativas de los depósitos estructurados es su falta de liquidez. Como ahorrador no podrá retirar el dinero del depósito cuando quiera y tendrá que esperar hasta su vencimiento. Los depósitos que permiten recuperar la inversión antes de tiempo suelen incluir penalizaciones en forma de comisión por cancelación anticipada.

 

El otro gran inconveniente de los depósitos estructurados es que no conocerá la rentabilidad de su inversión hasta el vencimiento. Además, este rendimiento suele estar limitado. Es decir, aunque el activo de referencia haya subido un 200%, usted solo recibirá el interés pactado, que tampoco suele ser enorme.

 

 

La evolución hacia los depósitos combinados. Qué son y qué ventajas tienen

Los depósitos combinados son una alternativa al depósito estructurado. Frente a la estructura de un depósito referenciado a un índice o dos depósitos (un plazo fijo normal y otro referenciado) plantean combinar un depósito tradicional con un fondo de inversión.

 

En un depósito combinado, el plazo fijo, la parte no arriesgada, trabaja de forma independiente al resto de productos de inversión. Lo único que hace este producto es juntar las dos herramientas dentro de un solo producto.

Un ejemplo de esta  fórmula de inversión es el Depósito Combinado de EBN Banco, que divide a partes iguales la inversión entre un depósito a plazo fijo con una buena rentabilidad , junto  con uno de los tres fondos de inversión perfilados del banco.

 

 

Como inversor podrá elegir un depósito a plazos desde los 12 meses al 1% TAE hasta los 24 meses al 1,20%. El dinero que invierta en este depósito estará cubierto por el FGD. Esta inversión se combina con un fondo en función de su perfil inversor.

 

Puede elegir entre más de 400 Fondos de Inversión de nuestro Supermercado de Clases Limpias. Si no lo tiene claro, escoja entre nuestra selección de perfilados: conservador, moderado y decidido.

 

Si ya tiene un Fondo de Inversión en otra entidad, puede aportarlo.

Con el depósito combinado logrará una buena rentabilidad para la parte garantizada de la inversión y un fondo adecuado a su perfil de riesgo por otra.