¿Es el momento de invertir en China?

Lo que ocurre en China siempre está en el foco de los inversores. Pero, en esta recta final del año, todavía con más razón, y desde EBN Banco hemos realizado un análisis de la más rigurosa actualidad en el país siguiendo el análisis que ya realizamos sobre la inversión en el país asiático.

 

En agosto, el Gobierno chino anunció una serie de restricciones regulatorias para lograr la prosperidad común que ya se le atragantaron al mercado. Y ya en septiembre estalló el caso Evergrande y sus problemas para hacer frente a su monstruosa deuda.

 

La puntilla para el inversor cortoplacista ha sido el pinchazo del PIB chino, con un crecimiento trimestral del 0,2% en el tercer trimestre del año y un 4,9% en tasa interanual. La desaceleración económica que muchos temían y que es una realidad.

 

En este entorno, es normal preguntarse si ha llegado el momento de plegar velas, olvidarse de China e incluso desinvertir en el gigante asiático. Todo dependerá del perfil inversor, pero si en algo parecen coincidir los expertos es en que no conviene sorbrereaccionar y sí entender lo que está pasando en China.

 

¿Está cambiando China el capitalismo por la prosperidad común?

 

Es ha sido la conclusión de los más alarmistas ante los cambios anunciados por el Gobierno chino y que podrían no haber llegado a su fin.

 

El partido anunció un giro estratégico donde primará la prosperidad común, que no es más que una transición hacia un modelo económico más sostenible. En otras palabras, crecimiento, pero de una forma diferente.

 

Entre sus medidas, cuestiones como limitar a tres horas semanales el tiempo que adolescentes y niños pueden jugar a videojuegos o prohibir las empresas de educación con ánimo de lucro. La respuesta del mercado fue del todo menos positiva. En septiembre el índice MSCI China perdió un 5,02% de su valor y la caída desde comienzos de año es del 16,67% según datos de MSCI.

 

Sin embargo, estas medidas no son más que los siguientes pasos de un proceso que empezó en 2017 y aceleró en 2020. Así lo estima Paras Anand, director de Inversiones de Asia-Pacifico de Fidelity, en un artículo en FundsPeople.

 

Estas medidas del ejecutivo buscan cinco objetivos concretos:

 

  • La prosperidad común o reducir las crecientes desigualdad.
  • Promover la natalidad.
  • Regular el capital allí donde pueda causar problemas. A saber en el ámbito de la salud, educación y • vivienda.
  • Mejorar su modelo energético y buscar la neutralidad del carbono.

El calentamiento del sector inmobiliario

 

El plan general chino se ha encontrado con una primera piedra en el camino: Evergrande. El enfriamiento económico ha propiciado el gigante inmobiliario esté al borde de la suspensión de pagos en un país donde el ladrillo supone un 29% del PIB.

 

La inversión inmobiliaria ha sido uno de los motores del crecimiento del país y el caso Evergrande puede lastrar mucho sus avances. De hecho, todavía persiste el miedo a que se produzca un efecto dominó en la economía china por lo menos a la espera de saber qué hará el Gobierno.

 

Por ahora, el ejecutivo se ha mostrado reacio a un rescate al uso, aunque sí dispone de fórmulas para mitigar las consecuencias de una hipotética quiebra, señalan desde Janus Henderson en FundsPeople.

 

En el mismo texto, tampoco se descarta que el caso de Evergrande pueda ser ejemplificante para el resto de grandes empresas. No en vano, frenar el alto apalancamiento empresarial es un objetivo en línea con los de generar un modelo de crecimiento diferente al actual.

Reducir para coger fuerza

 

¿Por qué realiza China todos estos cambios ahora? ¿Por qué no toma cartas en el asunto para impedir el enfriamiento inmobiliario? La respuesta más extendida es porque puede permitírselo.

 

China fue la única gran potencia que logró cerrar 2020 con crecimiento. En concreto, su PIB subió un 2,3% y también comenzó el año al alza 2021 con un crecimiento interanual del 18,3% en el primer trimestre.

 

Devan Kaloo, Global Head of Equities de Aberdeen Standard Investments, estima a través de Rankia Pro que “el gobierno se centra ahora en cómo compartir mejor esas ganancias. Esta puede ser la siguiente fase de crecimiento de China. No está dispuesta a renunciar al éxito que ha tenido en las últimas década”.

 

En otras palabras, que las reformas pueden lastar el crecimiento a corto plazo, pero servirán para mejorar la calidad de los avances a largo plazo. Es decir, reducir la marcha para tomar impulso.

La ventana de inversión en China

 

¿Cómo invertir ahora en China? Con cautela en el corto plazo y eligiendo bien los sectores por los que apostar.

 

Dong Chen es economista de Pictet WM, explica en Cinco Días que hay que tener especial cuidado con los sectores que están en el punto de mira de las autoridades. Estas son las plataformas de internet, compañías monopolísticas o empresas que emplean datos personales de manera transfronteriza.

 

En esta línea, Kaloo recalca que la importancia de “invertir en el lado correcto del marco normativo y en empresas capaces de adaptarse”, que bajo su criterio son empresas alineadas con lo que el Gobierno quiere promover: innovación, tecnología verde, asistencia sanitaria asequible, mejora de los medios de vida y consumo interno.

 

Una forma asequible de invertir en estas empresas es hacerlo a través de fondos de inversión sectoriales o geográficos como los que encontrarás en el supermercado de fondos de EBN Banco.