Fondos para protegerse de la inflación, ¿sabe en qué consisten?

Vemos como ya desde finales del año pasado estamos asistiendo a una escalada de precios provocados por diversas causas, entre ellas los altos precios de la energía, un shock de la oferta disponible o un incremento de demanda, fundamentalmente por haber sufrido un largo periodo de pandemia lo que nos obligó a no consumir como lo hacíamos por estar confinados.

 

 

Al volver a la normalidad y a una apertura cada vez mayor, esto ha originado un incremento de demanda que ha hecho subir los precios y por ende un incremento progresivo de la tasa de inflación, tanto en EE.UU como en Europa.

 

 

Como vemos en el gráfico, la tasa interanual para el caso de la eurozona se ha fijado en el 5.1%, en el caso de España el dato de enero fue del 6% después de hacer un máximo en 6.5% en diciembre, y en el caso de EE.UU del 7,5% en enero. Prueba de la importancia de este dato, se refleja en que una subida tan pronunciada con respecto al mismo periodo del año anterior, puede hacernos perder poder adquisitivo si no logramos que nuestras inversiones igualen o superen dicho dato.

 

Empecemos por definir que es la inflación:

 

Como ya hemos comentado al principio del artículo, la inflación es un término económico que describe un aumento general de los precios de los bienes y servicios disponibles para el consumo. Por lo tanto mi rentabilidad “real” será, la rentabilidad que obtenga a final de un periodo ajustándola a la inflación.

Ahora que ya sabemos como este concepto nos puede afectar, vamos a entrar en detalle sobre lo que seguramente han leído o escuchado en diferentes foros, los llamados fondos ligados a la inflación.

Este tipo de fondos están compuestos por bonos, que son valores que sirven para proteger a los inversores frente a un aumento de la inflación. Son emitidos por los gobiernos soberanos de modo que los pagos del principal y los intereses suben o bajan según lo haga la inflación.

 

 

¿Cómo funcionan?

 

Al igual que pasa con los bonos convencionales, cuyos precios fluctúan según los tipos de interés nominales, los precios de los bonos ligados a la inflación aumentarán cuando bajen los rendimientos reales y bajarán cuando éstos suban. Recordar que IntReales=IntNominales-Inflación. Por lo tanto, subidas de inflación hacen que los bonos ligados a este activo suban si los tipos nominales no crecen o lo hacen poco y viceversa. Lo más habitual, es que si se incrementa la inflación, también lo hagan los tipos reales y nominales, penalizando la cotización tanto de los bonos soberanos convencionales como de los bonos ligados a la inflación (si bien estos últimos suelen caer menos porque el aumento de la inflación aminora el impacto en el precio de la subida de los tipos nominales).

 

 

Entonces, ¿Cuándo conviene invertir en bonos convencionales o hacerlo en bonos ligados a la inflación?

 

Habrá que analizar la diferencia entre el rendimiento convencional de un bono nominal y el rendimiento real de un bono ligado a la inflación. Esto se conoce como punto muerto de inflación o punto de equilibrio. La diferencia indica las expectativas de inflación descontadas en el mercado; se trata del diferencial de tipos al que las rentabilidades previstas de los bonos ligados a la inflación y la de los bonos nominales son iguales.

 

Si creemos que la inflación va a ser mayor que esa diferencia, es mejor invertir en bonos ligados a la inflación. No obstante, si creemos que la inflación futura será menor, es mejor invertir en bonos nominales.

 

Ejemplo:

Si el rendimiento del bono nominal es del 5% y el rendimiento real del bono ligado a la inflación es del 1%, esa diferencia es del 4%. Por lo que necesitaríamos que la inflación promediase más de un 4% para que resultase mejor invertir en bonos ligados a la inflación.

 

Por el contrario, si los bonos nominales ofreciesen un 2% de rendimiento y los bonos ligados a la inflación un 1%, la diferencia sería solamente de un 1%. Por lo que tan solo haría falta que la inflación en el futuro fuese de más del 1% para que consiguiésemos un mejor rendimiento con los bonos ligados a la inflación.

 

Perspectivas de los Bancos Centrales

A continuación pueden ver las estimaciones de inflación que manejan tanto la Reserva Federal como el BCE, vemos como estiman que la inflación se vaya moderando hasta logar acercarse al objetivo del 2% que buscan. A día de hoy parece una quimera viendo las tasas actuales.

 

Conclusiones finales

 

Comprar bonos ligados a la inflación, asegura una rentabilidad cierta en términos reales (después de ajustar la inflación) durante un periodo determinado, siempre y cuando mantengamos dicho bono hasta vencimiento.

 

Compraremos bonos ligados a la inflación, teniendo en cuenta dos factores; el cupón fijo que ofrece más la estimación de inflación media anual que preveamos que vaya a producirse hasta el vencimiento del bono. Si el tipo que resulta es igual o mayor que el que ofrece el bono convencional, la inversión en el bono ligado a la inflación será mas conveniente y viceversa.

 

Hay que tener en cuenta que este tipo de inversión tiene sus riesgos que se deben conocer. Si no aguantáramos nuestra posición del bono hasta vencimiento, el inversor no se aseguraría la protección de su capital contra subidas de inflación al venderlo antes.

 

En el caso de invertir en un ETF o fondo de inversión estaría en la misma situación ya que éstos están expuestos a los movimientos del mercado. Por lo tanto sólo por el hecho de que haya subidas de inflación no quiere decir que no podamos perder dinero al invertir en estos productos.

 

Si está interesado en incorporar algún fondo ligado a la inflación, en la plataforma de fondos de clases limpias de EBN Banco podrá encontrar las siguientes opciones:

 

AXA WF Euro Inflation Bonds F EUR C – ISIN: LU1002647904

 

Candriam Bonds Global Inflation Sh Dur R EUR C – ISIN: LU0942153825

 

AXA WF Global Inflation Short Dur Bds F EUR H C – ISIN: LU1353951707