Qué son y cómo gestionar los excedentes de tesorería de una empresa

Hacer colchón para imprevistos, expandir el negocio, retribuir al accionista o invertir en depósitos, entre las opciones para manejar los excedentes de tesorería.

Incidir en la importancia que tienen las cuentas para la empresa no es precisamente descubrir la pólvora: son simplemente fundamentales. Por ello, el ámbito de la tesorería es igualmente vital, ya que no deja de ser una herramienta que ordena, identifica, contabiliza y permite manejar ‘los dineros’. No sólo en un escenario de escasez o falta de recursos, sino también cuando la liquidez se presenta en términos excesivos. Aquí contamos qué son y cómo gestionar los excedentes de tesorería de una empresa.

Qué son los excedentes de tesorería

Se trata de situaciones transitorias en las que, por diversas circunstancias, un negocio puede registrar picos de liquidez. A partir de ahí, si los beneficios que genera la empresa rebasan el volumen de liquidez necesario, la empresa se encuentra con excedentes de tesorería.

Gestionar el exceso de liquidez en una empresa

En esa tesitura, es preciso tener en cuenta el coste de oportunidad de mantener el capital sobrante sin moverlo. Como consecuencia, hay que tender a un equilibrio que evite que el estado de exceso de tesorería se convierta en habitual y que pueda rebajar la rentabilidad de la actividad empresarial.

Soluciones ante los excedentes de tesorería

Existen distintos caminos que pueden tomarse para revertir las situaciones de exceso de liquidez en una empresa.

  • • Reducir la deuda. Como es lógico, si la empresa tiene cuenta pendientes, es el momento ideal para satisfacerlas. Si no es posible hacerlo de forma completa, sí que pueda recortarse la deuda en tal medida que equilibre el excedente de tesorería.
  • • Colchón ante imprevistos. Si alguna conclusión se puede obtener de la traumática experiencia que ha supuesto el coronavirus, también en el ámbito empresarial, es que conviene estar preparado para los escenarios menos probables. Hay que ser precavido y tratar de contar con capital sobrante… por lo que pueda pasar. De esta manera, no sólo se crea este colchón para imprevistos sino que, además, se coloca el capital circulante en un punto razonable. Las claves en este sentido son la rentabilidad del negocio, el coeficiente de liquidez inmediata, el ratio de autonomía financiera (RAF) y los periodos medios de cobro y de pago.
  • • Dotación para reservas fijadas en los estatutos de la sociedad o que sean de carácter voluntario con la finalidad de sanear el balance de la empresa.
  • • Expansión del negocio ampliando la cartera de productos, desembarcando en nuevos mercados o diversificando de otra manera.
  • • Remunerar al inversor, al que siempre conviene tener contento. Así, los excedentes de tesorería pueden destinarse a incrementarse el dividendo.

Invertir los excedentes de tesorería

Otra opción que puede dar resultados positivos es ‘poner a trabajar’ ese dinero para sacar rentabilidad de los excedentes de tesorería. Por ejemplo, cediendo el capital a una entidad financiera a lo largo de un periodo y a cambio de un beneficio previamente pactados. En otras palabras, invirtiendo en depósitos para empresas. En EBN Banco planteamos los siguientes productos en este campo:

  • El Depósito Empresa, con una Tasa Anual Equivalente de entre el 0,20% y el 0,40%, un Tipo de Interés Nominal con la misma horquilla de porcentajes, un periodo de 1 a 24 meses y con un capital mínimo de 50.000 euros. Por ejemplo, para un depósito a un año y por ese importe, los intereses al vencimiento del mismo ascenderían a 150 euros brutos.
  • El Depósito Combinado Empresas, por su parte, con una TAE y un TIN del 0,65% o del 0,75% a 12 o a 24 meses y desde 100.000 euros y hasta un máximo de un millón. El cliente se beneficia de dedicar el 25% del capital al depósito y el 75% restante al fondo de inversión que sea de su preferencia de entre los más de 500 que ofrecemos en EBN Banco. Por ejemplo, para un depósito a 1 año y el citado montante, el rendimiento final alcanzaría los 650 euros antes de impuestos.

En último lugar, cabe destacar que, tanto en el primer caso como en el segundo, son productos difícilmente superables en cuanto a seguridad. Además de posicionarse como alternativas que ayudan a diversificar el riesgo y lograr rentabilidad de los excedentes de tesorería.