¿Cómo influye la subida de los tipos de interés en los productos de ahorro?

El alza del precio del dinero suele producir un impacto positivo sobre las opciones más demandadas históricamente por los ahorradores: depósitos y cuentas remuneradas. ¿Pero qué sucede con los fondos de renta fija?

Los tipos de interés se han vuelto un tema de conversación casi cotidiano. Que Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, lleve tiempo deshojando la margarita sobre cuándo se decidirá a subirlos (lo cual, como muy pronto, ocurrirá en 2020), sin duda, ayuda. Asimismo, que esta referencia se sitúe hoy en marcas históricamente bajas, también.

Sin embargo, la importancia de esta variable no es, lógicamente, una novedad, ya que los tipos de interés son fundamentales para comprender el funcionamiento de la economía y decisivos para el conjunto de la sociedad, al determinar el precio del dinero y la política monetaria de los supervisores.

Qué son los tipos de interés

Sin entrar en pormenores, baste con saber que los tipos representan el interés que las entidades financieras tienen que pagar al BCE, en este caso, por acceder al capital de que este dispone. Parte del mismo se inyecta a continuación en la economía real en forma de créditos y préstamos. De ahí su relevancia para el sistema. Los tipos de interés oficiales del BCE son tres:

  1. El tipo mínimo de puja de operaciones principales de financiación.
  2. El tipo de interés de la facilidad marginal de crédito.
  3. El tipo de interés de la facilidad de depósito.

 

¿Cómo afecta al ciudadano el alza o la bajada de los tipos de interés?

La evolución hacia arriba o hacia abajo de los tipos de interés es de la mayor trascendencia, puesto que repercute sobre los costes de financiación de negocios y particulares. De la misma manera, incrementa o rebaja la cuota de una hipoteca -si está ligada al euríbor- y aumenta o reduce la rentabilidad de los productos de ahorro.

 

¿Cómo influye la subida de los tipos de interés en los productos de ahorro?

En relación al último aspecto mencionado, nos centraremos en las próximas líneas en tres de los vehículos más habituales para preservar y acumular capital: depósitos, cuentas remuneradas y fondos de renta fija. Le contamos el impacto de la subida de los tipos de interés sobre los productos de ahorro.

 

Subida de los tipos de interés y depósitos

Un depósito a plazo consiste en la entrega de una cantidad de dinero a una entidad bancaria durante un tiempo determinado. Transcurrido ese plazo, aquélla devuelve el capital inicial, junto con los intereses pactados. Así que la imposición a plazo fijo es un préstamo que el cliente le hace al banco a cambio de un rendimiento.

A ese producto, dada su naturaleza, hay que aplicarle un porcentaje, que será más o menos cuantioso en función del escenario. De esa manera, con unos tipos bajos, la rentabilidad de los depósitos será menor; mientras que si esa tasa se encuentra al alza, los beneficios de la imposición a plazo fijo serán mayores. Por ello, en la tesitura actual, al estar los tipos de interés que marca el BCE por los suelos, las ganancias son reducidas.

 

Subida de los tipos de interés y cuentas remuneradas

Las cuentas corrientes y libretas de ahorro tradicionales suelen ofrecer rentabilidades muy escasas o prácticamente nulas. Como alternativa para el ahorro están las cuentas a la vista remuneradas. Aunque suelen tener una operatividad limitada, ello no tiene por qué ser un inconveniente si el objetivo es acumular un cierto capital. Además, hay cuentas corrientes con rendimientos similares a los depósitos a plazo, pero con la ventaja de que su dinero está disponible si lo necesita. Así que tienen el plus de la liquidez inmediata.

¿Qué ocurre con las cuentas remuneradas cuando hay una subida de tipos de interés? Pues que, al igual que en el caso anterior, la rentabilidad que ofrecen las entidades financieras tiendes a crecer. De ahí que los rendimientos actuales de dos productos que aportan una extraordinaria seguridad y que han captado históricamente un gran porcentaje del ahorro de los ciudadanos -tanto de las cuentas remuneradas como de los depósitos- se sitúen en cotas bajas.

 

Subida de los tipos de interés y fondos de renta fija

En el último de los casos planteados, los fondos que invierten en renta fija, el efecto de la subida de los tipos de interés es distinto en relación a los depósitos y a las cuentas remuneradas. De entrada, perjudica a aquellos que contaban previamente con algún bono, obligación, pagaré o letra del Tesoro ya comprados porque pierden valor en el mercado secundario. Por otra parte, debería elevarse la demanda de activos de renta fija -que también puede ser privada si está formada por deuda de compañías- al proporcionar un mayor rendimiento, pero es complicado que alguien compre al precio anterior, que siempre va a ser inferior.

 

La renta fija ha sido tradicionalmente una inversión de carácter conservados, ya que, si se lleva a término el cupón, la rentabilidad es segura y se conoce de antemano. Por el contrario, quienes no tenga interés en mantener el cupón, descubren pronto que esa rentabilidad no es fija porque los bonos pueden venderse en el mercado secundario. Esta es precisamente la razón, entre otras cosas, por la que un fondo de renta fija puede también pérdidas. Al final, la renta fija no está 100% garantizada, aunque sí tiene un perfil de riesgo más bajo que otras alternativas de inversión.

Con todo, en términos generales, mientras los hipotecados se echan a temblar ante un posible cambio de panorama por decisión del BCE, la subida de los tipos interés suele producir un impacto positivo sobre los productos de ahorro. Así que, a pesar de que sigue habiendo productos que ofrecen ganancias interesantes, toca esperar una subida en los tipos de interés para que vuelva la rentabilidad sin riesgo, principal ventaja de los depósitos y las cuentas de ahorro.