Tipo de interés negativo: qué es y cómo protegerte

Los tipos de interés negativos son un rara avis económico, consecuencia de la crisis financiera de 2008 y que han estado vigentes entre  2014 y 2022. Son una medida excepcional de los bancos centrales para buscar incentivar el crecimiento y el consumo en épocas de crisis o para generar inflación.

Entender en qué consiste esta herramienta, cómo funciona y las implicaciones de que los tipos de interés estén a cero puede ser útil para invertir y gestionar mejor las finanzas personales.

 

Qué son los tipos de interés en negativo

 

Los tipos de interés negativos son una política monetaria de los bancos centrales que consiste en llevar los tipos oficiales del dinero por debajo de cero.

En un entorno de tipos negativos, el Banco Central Europeo (BCE) y cualquier otro banco central que siga esta política no ofrecerán ningún tipo de rentabilidad a las entidades que depositan su dinero en las cuentas del BCE.

Es más, al ser negativos, las entidades financieras son las que tienen que pagar porque el BCE custodie su dinero.

Para entenderlo mejor y aterrizado a la banca tradicional, es como si un cliente tuviese que pagarle al banco por firmar un depósito en lugar de que sea el banco quien le remunera. Es lo que ha ocurrido también con emisiones de bonos a tipos negativos, donde los inversores han pagado a países como Alemania por comprar su deuda y no al revés.

 

 

Cuál es la finalidad de los tipos de interés en negativo

 

El objetivo de los tipos de interés es penalizar a las entidades financieras por el exceso de fondos depositados en el BCE y tratar de obligarles así a conceder préstamos y créditos. Dado que el BCE no paga por los depósitos, las entidades buscan otras formas de emplear su dinero.

Al haber más facilidad de crédito, el dinero fluirá y esto se supone que favorecerá el crecimiento económico, por un lado, y la creación de inflación, por otro. Estos dos son los principales objetivos que persigue esta medida.

 

 

Cómo afectan a la economía y a los bolsillos los tipos negativos

 

Que los tipos de interés sean negativos tiene un impacto sobre la economía, los mercados y determinados productos de ahorro e inversión.

Con los tipos de interés al 0% o en negativo, la rentabilidad de los depósitos y cuentas corrientes será también del 0%. Ninguna entidad va a pagar por custodiar el capital de los ahorradores cuando el BCE no le ofrece rentabilidad alguna a ella.

En este escenario es donde surgieron productos innovadores como los depósitos combinados para arañar rentabilidad adicional a los depósitos. Con la subida de los tipos de interés, el rendimiento de los depósitos también aumenta y lo mismo ocurre con las cuentas remuneradas.

Por el contrario, con los tipos de interés en negativo o cercanos al cero, los préstamos y las hipotecas serán mucho más asequibles. De hecho, eso es lo que persigue esta medida, que el capital fluya hacia la economía para incentivar el consumo.

Otro efecto de los tipos de interés negativos es el aumento de la inversión. Ante la escasa remuneración de los depósitos y otras inversiones conservadoras, el dinero busca otras vías de revalorizarse, como la bolsa y la renta variable en general.

 

 

Ventajas e inconvenientes de los tipos de interés negativos

 

Es fácil pensar que unos tipos de interés bajos solo aporta ventajas a la economía. Sin embargo, como toda estrategia, la política monetaria de tipos negativos tiene sus pros y sus contras.

 

 Ventajas

 

  • El dinero fluye y está en movimiento, lo que a su vez activa el consumo y la economía.
  • Como la rentabilidad de los ahorros es nula, se fomenta la inversión y el emprendimiento. Se crean más empresas.
  • Los costes de endeudamiento son menores, lo que facilita el acceso al crédito y aumenta el dinero disponible de las familias con hipotecas referenciadas al Euribor.

 

Desventajas

 

  • La inflación aumenta como consecuencia del aumento del consumo y el capital disponible.
  • Como las entidades financieras ven sus márgenes afectados, tienden a aumentar las comisiones que cobran y sus tarifas.
  • Al bajar el precio del dinero, la moneda se devalúa y eso puede afectar a las importaciones, que serían más caras. Por el contrario, las exportaciones mejorarían.
  • Se reduce el ahorro de las familias o, por lo menos, el incentivo a hacerlo.

 

Al final, la política de tipos de interés negativos es una medida excepcional,  cuya eficacia está en entredicho cuando se aplica durante periodos muy largos de tiempo. De hecho, un estudio del BCEC apunta a que podría haber tenido el efecto contrario al que se creía.

Según el informe, el impacto inicial sí sería el de incentivar el consumo, pero solo cuando se llega a esa situación desde unos tipos de interés alto. En el caso contrario, podría darse el efecto contrario de reversión del ahorro.

Es decir, que los tipos bajos sostenidos en el tiempo terminarían incentivando el ahorro en productos conservadores.