Ventajas de los depósitos bancarios

Las ventajas de los depósitos bancarios los convirtieron durante muchos años en la estrella de la banca española. Si hay un producto que tradicionalmente ha gustado al ahorrador español, ese es la imposición plazo fijo.

Quien más y quien menos tienen claro qué es y cómo funciona un depósito bancario. De forma muy resumida, el ahorrador deposita un dinero en el banco durante un tiempo determinado y a cambio de recibir unos intereses previamente pactados. Es como un préstamo que le hace al banco.

Esta fórmula de ahorro tiene sus ventajas y también sus inconvenientes.

Ventajas de los depósitos bancarios

Como todo producto de ahorro, los depósitos tienen ciertos puntos fuertes que los hacen especialmente atractivos para el ahorrador conservador y con aversión al riesgo. Son los siguientes:

Máxima seguridad, el ahorro está garantizado. Los depósitos son un lugar seguro para invertir. Así los depósitos son los productos más seguros del mercado junto con las cuentas corrientes porque el dinero está garantizado y sabe que no lo está arriesgando. Es más, cuentan incluso con el respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos que cubre hasta 100.000 euros por ahorrador y entidad financiera.

Conoce la rentabilidad de antemano. Con la mayoría de depósitos sabe exactamente el beneficio que obtendrá antes de invertir, sin trampa ni cartón. Eso sí, no debe olvidar la diferencia entre nominal y la real, que resta los impuestos al beneficio que obtiene.

Sencillos y fáciles de entender. Los depósitos son el producto de ahorro más transparente. El funcionamiento de los depósitos es, como ya ha visto, muy simple salvo la excepción que marcan los depósitos estructurados. Para contratar no necesita tener conocimientos financieros ni del mercado.

Fáciles de contratar. Contratar un depósito apenas sí implica papeleo. A diferencia de otros productos como acciones fondos de inversión, no deberá hacer ningún test de idoneidad.

Muchos plazos donde elegir. Los depósitos trabajan con un horizonte temporal de lo más amplio. Se pueden contratar a tres meses, pero también a cinco años. Los plazos más habituales son entre nueve y 24 meses.

Además, los depósitos son también el producto de ahorro más extendido. Todas las entidades financieras sin excepción los ofrecen y por eso son la opción más fácil para invertir.

Inconvenientes de los depósitos

Todas estas virtudes tienen su contrapunto en las desventajas de los depósitos. Y es que un plazo fijo también tiene sus puntos negativos. Son los siguientes:

Rentabilidad ajustada.  Como contrapunto a la seguridad, la rentabilidad de un depósito está limitada cuando se compara con lo que se puede conseguir invirtiendo a largo plazo con otros productos como los fondos de inversión que sí asumen más riesgo. Eso no quiere decir que los mejores depósitos no ofrezcan rentabilidades interesantes para el ahorro conservador.

Fiscalidad poco atractiva. Al hacer la declaración de la renta tendrá que pagar impuestos por el beneficio que obtenga en cada vencimiento. Los depósitos no disfrutan de la ventaja del diferimiento fiscal, con lo que pagará en el IRPF entre un 19% y un 23% de las ganancias cada vez que renueve su depósito.

Liquidez limitada. Con un depósito se compromete a mantener la inversión durante el tiempo que dura el contrato. ¿Qué pasa si lo necesita antes? Lo más habitual es que pueda recuperarlo en cualquier momento, pero a cambio de una comisión sobre la rentabilidad esperada en el mejor de los casos.

Estas son las ventajas y desventajas de los depósitos bancarios, un buen producto financiero para perfiles conservadores que buscan seguridad para sus ahorros o como solución para la liquidez a la espera de mejores oportunidades de inversión.