En qué invertir mi dinero para generar patrimonio

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Ahorrar, e invertir para hacer crecer ese ahorro. Esta es una de las máximas de la gestión financiera que a priori parece fácil de seguir. Lo complicado suele ser saber en qué invertir para generar patrimonio y que los ahorros crezcan.

 

 

El mundo financiero es muy amplio y ofrece muchas alternativas para poner el dinero a trabajar. ¿Dónde invertir los ahorros? La respuesta dependerá del plazo de la inversión y de los objetivos. Cada producto de inversión tiene sus peculiaridades que harán que se adapte mejor a un plazo o a otro y a un determinado perfil de riesgo.

 

Entre las alternativas de inversión que tiene al alcance para hacer crecer sus ahorros no encontrará depósitos y otros productos similares. El motivo es que son productos herramienta de inversión enfocados fundamentalmente en periodos de  corto plazo y con rentabilidades muy limitadas salvo excepciones. Por el contrario, verá alternativas con las que obtener mejores beneficios a medio y largo plazo.

 

Acciones cotizadas en el mercado de valores

La bolsa es la respuesta más repetida para quienes se plantean en qué invertir su dinero, y es posible que incluso sea su primera opción. El motivo es que los medios hablan habitualmente de invertir en bolsa y de acciones concretas. Además, comprar una acción de  compañías tan conocidas como Telefónica, Apple o Santander resulta más intuitivo que otros vehículos de inversión.

 

La inversión en bolsa puede proporcionarle grandes rendimientos y permite seguir estrategias de inversión a corto, medio y largo plazo. De hecho, a largo plazo la bolsa tiende a presentar resultados positivos.

 

Como se puede ver en el gráfico, una cosa es que existan ganancias a largo plazo, y otra que no existan riesgos de pérdidas.

 

Para invertir en bolsa con garantías es necesario tener un método de inversión o contar con las recomendaciones de expertos.

 

Fondos de inversión

 

Los fondos de inversión son el producto que más crece en España, aunque está muy lejos de los niveles de contratación de otros países como Estados Unidos.

 

Un fondo de inversión es un instrumento gestionado por profesionales que invierte en una cesta de activos. Es decir, compran acciones de varias compañías que se pueden combinar con compras de bonos y otros activos de renta fija dependiendo de su perfil de riesgo. Del mismo modo, podrá limitarse a operar en España, Europa o invertir de forma global.

 

Los fondos de inversión son otra forma de invertir en bolsa, con una ventaja determinante: mayor diversificación con menor coste. Al adquirir una participación de un fondo, está invirtiendo en una cesta de activos que puede estar compuesta por más de 20 acciones, por ejemplo. Imagine la inversión que tendría que hacer para tener esa misma cartera directamente en bolsa.

 

Además, los fondos son productos gestionados por expertos que se encargan de buscar y seleccionar en qué invertir de acuerdo con lo que marque el folleto del fondo.

 

A esto hay que añadir las ventajas fiscales de los fondos de inversión, que le permitirá retrasar el pago de impuestos y aprovechar el interés compuesto. A diferencia de las acciones, con las que hay que tributar entre un 19% y un 23% del beneficio cada vez que se realiza una operación, los fondos de inversión están exentos de tributar siempre que se traspase la ganancia a otro fondo.

 

ETFs y fondos indexados

 

Los ETF o fondos cotizados y los fondos indexados son la base de las estrategias de gestión pasiva. A diferencia de los fondos tradicionales, donde la figura del gestor es clave, estos productos se limitan a replicar el comportamiento de un índice, como por ejemplo el S&P 500. De esta forma, subirán o bajarán según lo haga el índice seleccionado.

 

La ventaja de este tipo de inversión es que es más sencilla de gestionar. En el caso de los ETF, también cuentan con la ventaja de que operan como acciones y que se pueden comprar y vender en cualquier momento.

 

Planes de pensiones

 

Pensar en jubilación es pensar en planes de pensiones. Sin embargo, estos no tienen por qué ser el mejor producto para invertir a largo plazo. El funcionamiento de los planes de pensiones es similar al de un fondo de inversión, ya que también invierten en cestas de productos según su política de riesgo y disfrutan del diferimiento fiscal.

La diferencia es que los planes de pensiones permiten desgravar en la renta por las aportaciones realizadas, aunque esta ventaja se ve más que compensada con una peor fiscalidad en el rescate.

 

Inversión inmobiliaria

 

El ladrillo es una de las inversiones preferidas por los españoles para generar patrimonio. De hecho, la mayor parte del patrimonio de las familias está en su vivienda.

 

Comprar casa como inversión puede ser una buena idea siempre que se combine con otros activos como fondos de inversión. La ventaja de comprar casa para alquilar es que le permitirá obtener una renta mensual todos los meses. Es decir, un retorno inmediato de la inversión, al tiempo que el propio valor de la casa aumenta.

 

Por el contrario, cuenta con el inconveniente de que es complicado diversificar porque hace falta mucho capital para comprar varias viviendas y que muchas veces será necesario recurrir a financiación para poder invertir en vivienda.

 

Business Angel, crowdfunding y crowdlending

 

La última alternativa en la que invertir vuelven a ser empresas, pero no a través de bolsa sino de inversión directa en compañías. Hay tres fórmulas de hacerlo. La primera es convirtiéndose en un Ángel Inversor, la segunda con proyectos de crowdfunding donde invertir con otras personas en una empresa y la tercera con préstamos conjuntos.

 

En qué invertir según su edad

 

Al principio del artículo ya le comentamos la importancia del horizonte de inversión, que es el tiempo en el que espera reembolsar el dinero más los beneficios. En las inversiones a largo plazo y cuando se está planificando la jubilación, la edad es un elemento clave.

 

El largo plazo es una de las mejores formas de reducir riesgos, ya que en periodos de tiempo amplios los mercados tienden su media. Además, también hay más tiempo para recuperarse de posibles errores. Por eso mismo la recomendación más extendida es que cuanto más joven, más riesgo se puede asumir. Según vayan pasando los años y se acerque el momento de recuperar su dinero, deberá ir rotando su cartera de inversión hacia activos más conservadores y menos volátiles.

 

En otras palabras, si tiene entre 25 y 35 años debería apostar por la renta variable, que debería suponer entre un 80% y un 100% de su cartera. Los siguientes 10 años, entre los 35 y los 45 años, habría que reducir esa exposición a renta variable para dejarla en torno al 70%. En la franja entre los 45 y los 55 la renta fija y otros activos más conservadores deberían tener un peso ya entre el 40% y el 45% como poco. A partir de ahí habría que seguir aumentando el peso de la renta fija que se acerque al 100%.

 

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